Supernadie es la figura de un superhéroe antagónico a los malos de las películas. Normalmente, las historias de los malos de las películas son personas que no han tenido una infancia buena, que han sido olvidados… Supernadie es ese ejemplo, un héroe que nunca ha tenido reconocimiento. Los perdedores son los que tienen algo que contar y, por lo tanto, todos podemos ser Héroes.

Diego Pérez Callejo

Perdedor sincero que sabe bien que un sueño no es imposible si tienes cojones para perseguirlo, vago, extrovertido, charlatán que no dice nada y dice muchas cosas, campeón de futbolín, adicto a las chuches, impredecible, alérgico al cambio, rebelde con causa o “toca-pelotas” (ambas son válidas), chulo (Madrileño 110%)… y poquito más.

Rafael Martín de Sande

Toca el bajo, tiene barba e Ignatius le chupó un pezón.

 

 

 

 

Sergio García Vallejo

De Orkasitas, escalador, la fiera sin melena, batería y amante de los patos.

 

 

 

Miguel Rodríguez (Hot Mike)

Rey de las 6 cuerdas. Maestro artesano del Rock And Roll. Unas noches es una abuela haciendo calceta y otras el puto Mick Jagger.

 

 


Lo que nos define son nuestras letras como puñetazos, que hablan de la adicción en todas sus vertientes, la pérdida de seres queridos o que reclaman a gritos el regreso de Espinete a nuestras pantallas. Supernadie no hace amigos, ni prisioneros con este nuevo LP, aunque hay espacio para ponerse tierno y mostrar su lado macarra/moñas. A seguir avanzando, comprender lo que te gusta, lo que gusta a los demás, tocar y no intentar inventar nada nuevo lo llaman evolución.

Cortes profundos” es un paseo musical de cuarenta y cinco minutos, que incluye rock sureño sin salir de Usera (“Ídolos de barrio”), guitarras templadas (“Los ojos del huracán”) que se intercalan con riffs desbocados de temas sociales (“Pentagrama”),locomotoras en forma de bombos y bajos (“La gotera”) y medios tiempos eternos como tatuajes, con infinidad de matices sonoros para degustar tranquilamente (“C”); Viajes musicales por el rock más clásico, en forma de shuffle (“Caníbales”), guiños a los 80 en un funk psicodélico (“Sesión golfa”); Bofetones disfrazados de pop al fenómeno fan (“Unicornios rosas”) o escaleras al cielo para los que ya no están (“Cortes profundos”). Para terminar con un punk incendiario contra el nuevo paradigma cultural (“Que vuelva Espinete!!”)